domingo, 7 de marzo de 2010

Alice in Disneyland

Desde que Lewis Carroll escribió los libros para niños Alice's Adventures in Wonderland y Through the Looking Glass, la historia de la joven Alicia que entra dentro de la madriguera de un conejo hacia un mundo de locuras inimaginables ha sido uno de los textos más influentes de la literatura. Ha sido adaptado al cine y la televisión ya muchas veces. Desde el clásico animado de Walt Disney hasta capítulos especiales de Bob Esponja y Sabrina, la bruja adolescente. Entonces, después de tanto tiempo y entrado el siglo XXI ¿Qué nuevo mensaje se puede conseguir con una adaptación más del país de las maravillas?

La respuesta es ninguna. O tal vez aún no lo sepamos, porque lo que la dupla de Tim Burton y Disney han hecho no es para nada la historia de Alicia. Las manos empresariales de la corporación Disney han decidido hacer una carnicería con el ingenioso texto de Lewis Carroll y desaparecer el rastro que pueda quedar de los más que ingeniosos diálogos de la prosa original para convertir al clásico amado por chicos y grandes en una genérica película contemporánea fabricada para obtener dinero y que parece más bien una copia de Las Crónicas de Narnia con los personajes de Alicia.

No ayuda para nada que Tim Burton haya aparentemente entrado en una especie de piloto automático en cuanto se trata de dirigir y escoger proyectos. ¿Quién se sorprendió al saber que la nueva versión de Alicia la dirigiría Burton? Estaba cantado. Parece que Burton se ha rendido ante su reputación de director semi-macabro de estilo emo-victoriano. Obviamente la película está protagonizada por Johnny Depp y Helena Bonham Carter y la música la hace Danny Elfman y todos los personajes tienen caras excesivamente pálidas. Como dije, un piloto automático.

Éste no es el Tim Burton de hace unos años. El que tomaba riesgos. El que amaba el cine de serie B y hacía películas riesgosas como Ed Wood y Mars Attacks! Éste es el Tim Burton que no busca cosas diferentes que se siente a gusto en su zona de comfort y no quiere salir del capullo. Éste es el Burton al que no le importa destruir la obra emblemática de Carroll y a decir la verdad, quiero al viejo Burton de vuelta.

Una decepción total.

Calificación: *

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