viernes, 3 de junio de 2011

The Hangover 2: Ahora con monos

Tenía un profesor de alemán, el señor Ulmer, que solía hacer experimentos pedagógicos con nosotros de vez en cuanto. Nos hacia una especie de pregunta con truco sólo para poder ver a los resultados y encontrarlos "fascinantes". A él, le propongo un nuevo experimento, haga que sus alumnos vean ¿Qué pasó ayer? 2 y traten de señalar las similitudes con la primera película. Si el alumno no concluye con que son exactamente la misma película, pero en un lugar diferente es posible que sea uno de esos que hacen sus trabajos con sólo tres teclas.

A continuación detalles que los que no hayan visto Hangover II quizás no quieran saber... ni los que no hayan visto Hangover I.

Picasso decía que los buenos artistas copian y los grandes roban, pero, ¿esto también se aplica cuando se roba de uno mismo? La verdad es que la película sí es a grandes rasgos una copia de sí misma. La cuestión es que esto no sería un problema si fuera igual en el sentido en que los personajes principales experimentan una especie de deja-vu al pasar por una situación tan similar a la que pasaron en la película pasada. Lo malo es que los momentos más "grandes" de comedia son muy similares a los de la primera. Parece que los productores vieron que hizo reír a la gente en la primera película y dijeron "ok, hagan la segunda, pero pongan un animal extraño, algo en la cara de Ed Helms, una prostituta, un chino que salga repentinamente de algún compartimento para atacarlos y a Mike Tyson. Ah, y háganlo todo más exagerado".

En este intento por hacerlo todo más exagerado es donde The Hangover comete su mayor error. A pesar de que no soy un gran fan de la primera película, todos sabemos que fue una gran sorpresa cuando salió hace dos años y que fue una película muy graciosa. En cambio, la secuela, al tratar de impresionar y sorprender más que la primera, termina siendo ofensiva. El personaje de Zach Galifianakis, que fue definitivamente lo mejor de la primera, se convierte en una completa caricatura demasiado egoísta e infantil en la segunda (lo sé porque cuando llegué a mi casa del cine, estaban dando la primera en la tele y pude comparar). En cuanto a la locación en Tailandia, como dice Roger Ebert, parece que Singapur hubiera pagado a los productores para hacer quedar mal a Bangkok (está llena de estereotipos que escandalicen a la audiencia americana). Y finalmente, en los créditos finales hay una foto de sumo mal gusto que se burla de una de las imágenes más icónicas de la guerra de Vietnam.

The Hangover es ciertamente no es tan mala como para hacer que te quieras ir de la sala (aunque creo que un par de personas lo hicieron en mi función), pero si has visto la primera, no vale la pena verla. Considerando que habrán varias cosas que te pondrán molesto en lugar de hacerte reír ya porque sean de mal gusto o porque alguien en Hollywood está tratando de hacerte pagar dos veces para ver la misma película.

Calificación: * 1/2

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